Al final todo termina siendo un tema de confianza, en mí mismo…

¿Qué es lo que verdaderamente quiero?
Esta pregunta suele aterrarnos o mejor dicho, la respuesta a esta pregunta es lo que nos aterra…
Lo que más miedo nos da es encarar seria y comprometidamente, el camino hacia esa respuesta, hacia ese sueño…
¿Quién soy yo para no poder alcanzarlo? ¿Quién sos vos para no poder alcanzarlo?
La pregunta la acortaría un poco más…
¿quién soy (verdaderamente) yo?
Si la historia que me cuento sobre la persona que soy relata un ser tibio, incapaz, limitado, no merecedor e insuficiente quiere decir que tu foco y tu atención está puesta en todo lo que te FALTA.
Desde esta FORMA DE SER, alcances lo que alcances, SIEMPRE te va a faltar.
No vas a tener suficiente, no vas a hacer suficiente pero sobre todo, el ser humano que vas a estar siendo, va a ser insuficiente.
Vivir la vida desde un lugar de “NUNCA ALCANZA QUIEN SOY”, desde mi forma de verlo, es una vida condenada al sufrimiento y al fracaso.
Hoy mismo. Ahora mismo. Podés cambiar esto.
Siempre y cuando lo intenciones con todo tu poder y tus ganas de generar un cambio en tu vida.
No importa quién fuiste hasta ahora.
No importa las historias que te contaste o te contaron y te creíste, sobre la persona que sos.
El cambio más profundo y sostenible en el tiempo no es externo.
Elegí con toda tu voluntad, empezar a construir una historia de vos mismo que pondere e incluya el inmenso ser humano que ya sos.
Dejá de verte “fallado”, dejá de contarte que “no podés”…!
¿Quién sos vos para no poder!!??
Tu esencia es increíble. Observá tu cuerpo… sí, así como es… simplemente observalo pero esta vez, sin juzgarte…
Observá la increíble sinergia de trillones de células operando en completa armonía y cooperación.
Podés darte cuenta que tu propia vida YA ES PURA MAGIA.
¿Sabés qué es lo que te aleja del mago, de ese ser único e irrepetible que sos?
Lo que aprendiste.
Aprendiste a buscar afuera.
Aprendiste a no creer en vos.
Aprendiste a compararte con otros y verte menos e insuficiente.
Aprendiste a buscar la aprobación externa en lugar de encontrar el amor dentro tuyo.
Aprendiste a ser muy duro con vos mismo y por ende a no permitirte fallar, a no perdonarte.
Aprendiste a agradar a los demás en lugar de agradarte a vos mismo y pusiste a “todos ellos” por encima tuyo.
Aprendiste a ser “adecuado”, seguir al rebaño y guardarte tus dones y talentos.
Aprendiste que esos talentos no sirven tanto “nadie los valora” …
(¿Cómo los va a valorar alguien “afuera” si vos mismo no los valorás? ¿Cómo pretendés que ahí afuera te respeten si vos mismo no lo estás haciendo con vos mismo?)
Te invito, en este momento, a que dejes de poner tu atención en todo lo que te falta como ser humano.
El mundo está deseoso de tu increíble ser. Lo reclama a gritos.
Escuchá, en este momento, acá y ahora, el inmenso llamado que te está haciendo tu propio corazón… permití que tú corazón empiece a guiar tu vida.
Así vas a encontrar tu propio tesoro.

“Sé” el cambio que quieras ver….

Luciano