La Aceptación

“Acepta lo que es.”

En muchas conversaciones de coaching encuentro seres humanos tomados emocionalmente por la bronca, la angustia, el miedo o la tristeza a raíz de sus propias cárceles mentales.

Si nos detenemos a reflexionar, vamos a encontrar que una inmensa cuota del sufrimiento humano proviene de una ELECCIÓN no tomada y esta elección es simplemente ACEPTAR lo que ES o puede llegar a SER.

Esto es bien simple de decir y, muchas veces, muy difícil de llevar a cabo.

En nuestro modelo mental vivimos la vida creyendo que podemos controlarlo todo, inclusive lo que fácticamente no tiene ningún tipo de control humano, como por ejemplo, pretender que hechos que ocurrieron en el pasado no hayan ocurrido o pretender que una determinada persona no haya dicho lo que ya dijo o negar la posibilidad fáctica de que ocurra algo concreto, por ejemplo, la muerte o una determinada enfermedad.

Estas “cárceles mentales” aparecen recurrentemente en las conversaciones de Coaching y muchas veces, lo que más le cuesta al ser humano es ACEPTAR que lo que ES o lo que puede SER simplemente SEA, es decir, luchamos, negamos, nos oponemos a la facticidad de la vida, porque el solo hecho de ACEPTARLO significaría reconocer mi falta de control frente a todo y por ende mi vulnerabilidad y mi pequeñez frente a la inmensidad de esa vida.

Nos da miedo, mucho miedo, como si al ACEPTAR estuviese habilitando la posibilidad a que eso pase y al NO HACERLO seguir creyendo que sigo teniendo el control sobre algo que no lo tengo ni lo voy a tener NUNCA.

Negar la ACEPTACIÓN (no aceptar) es vivir en la Ilusión, en la NO-REALIDAD, es decirle a la vida o al universo que eso que hizo o eso que puede pasar no puede pasar porque no me gusta o no estoy de acuerdo, es como seguir viviendo en una inmadurez evolutiva luchando contra las facticidades de la vida.

Aceptar no es estar de acuerdo con lo que pasó ni que te guste. Tampoco significa quedarme de brazos cruzados y no hacer nada. Aceptar NO ES Resignarme.

En el acto de ACEPTACION lo que hago es generar un cambio en mi propio mundo emocional y, dado que las emociones son predisposición a actuar, en mis propias acciones en la vida.

Desde la energía “miedo” a que me roben yo ya estoy generando en mi cuerpo la misma reacción química como si me estuviesen robando pero de manera constante, me inquieto, me preocupo, no la paso bien, desconfío, me altero…

Aceptar no quiere decir que te guste que te roben sino darle la libertad a la vida a que pase lo que pueda pasar, más allá de tu control y tu pre-ocupación.

Aceptar significa también permitir que lo que pasó haya pasado y dejar de pelearte con este HECHO. Seguir haciéndolo es como pretender mover una pared de concreto con tus PROPIAS manos.

“No puedo aceptar la muerte de mi marido.”
“No puedo aceptar que mi hijo esté enfermo.”
“No puedo creer que me hayan despedido.”
“No puedo creer que me haya traicionado de esa manera.”
“No puedo creer que me haya dicho eso.”
“No tolero la forma de ser de mi hermana.”
“No me banco a mi jefe.”
“No me pueden violar!”
“No me puedo enfermar”
“No me puedo morir”
“No se pueden morir mis hijos”
“No deberías haber dicho eso…”
“Tendrías que haber sido más inteligente.”

Mi capacidad para reconocer los HECHOS INMODIFICABLES de la vida y ACEPTARLOS como verdaderamente son, hará que yo mismo y a quienes yo esté sirviendo, se muevan del rol de VICTIMA a ser PROTAGONISTA del cambio que quieran ver.

Cuanto más rápida sea esta aceptación menor será el sufrimiento que me genere y más rápido podré ir a la acción en lugar de quedarme en la impotencia e impasividad.

Algunas preguntas que pueden servir para conversar sobre esto en Coaching:
¿A qué te estás resistiendo?
¿Qué estás negando?
¿Existe alguna manera de cambiar lo que pasó?
¿Qué es aquello que te cuesta aceptar?
¿Qué es la ACEPTACIÓN para vos? O ¿qué significa aceptar para vos?
¿Qué estás esperando para ACEPTAR aquello que ya ES o ya pasó o puede pasar?
¿Cuánto tiempo más vas a seguir en ese lugar?
¿Qué esperás que ocurra para moverte de ahí?
¿Qué te llevó a tomar esa decisión en ese momento?
¿Tenías forma de saber de antemano el resultado consecuente a esa decisión?

Abrazo grande!

Luciano